Durante la convención, en Mendoza, tuvimos un debate con uno amigos planteando la imposibilidad que tenemos en saber si predicamos la sana doctrina basándonos exclusivamente en la Biblia ya que desde el momento que uno lee y esta tratando de entender la Biblia, está interpretando, y al interpretar uno podría estar alterando, por sus propios conocimientos, experiencia y contexto, el mensaje de la Biblia.
¿Entonces como sabemos si lo que estamos predicando es la “sana doctrina”? ese era el dilema.
Este tema no era merecedor de un post hasta que descubrí el riesgo de este problema la semana pasada cuando vino a mi mente Lucas 2:49 “¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?”.
Me daba vueltas por mi mente el hecho que Jesús dijo “negocio” y no “familia” o “casa”.
Pero busqué, como recomendaba Howard en su taller, en varias versiones de la Biblia para asegurarme del significado. Y me encontré que la Nueva Versión Internacional decía:
¿No sabían que tengo que estar en la casa de mi Padre?
mmmm eso me mató la reflexión. Segui buscando versiones y en la New International Version decía:
“Didn’t you know I had to be in my Father’s house?”
Se comprobaba que mi reflexión no era válida, La Amplified Bible me siguió confundiendo:
Did you not see and know that it is necessary [as a duty] for Me [a]to be in My Father’s house and [occupied] about My Father’s business?
Footnote: Luke 2:49 Literally, “in the things of My Father.”
Entonces uno antes esta situación podría elegir la versión que le gusta y predicar o “sospechar” de la interpretación que uno hizo.
Esto nos muestra que uno tiene que ser muy cuidadoso cuando analiza la Biblia literalmente o hasta letra por letra.
También otro de los errores es buscar un versículo que sostenga tu predicación en lugar de que del versículo surja la predicación.
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Después de leer esto, da un poco de temor predicar la ‘verdad’.
…buscar un versículo que sostenga tu predicación… A cuentos he escuchado -incluyendome- que lo predicado es “palabra de Dios”.